Hace ya bastantes años, en un país que no es este, la siguiente situación sucedió a mi costado.Fue durante una noche de calor, en una de esas ferias llenas de artesanos y artistas que viven casi al costado de la realidad. En su momento lo puse en un papel que con el tiempo se perdió entre montones de otras viejas historias e ideas. Hace poco lo encontré y me pareció que valía la pena contar esta historia... Si llegaron leyendo hasta aquí, espero que la disfruten.
Aquel adolescente miraba, pequeñas obras de arte que un viejo hombre calaba en el metal.
Diminutas caras de grande hombres, Desde Bob Marley, hasta el Che Guevara y Marx.
"Sólo personajes con los que estoy de acuerdo"
Dijo el barbudo de anteojos sin hablar de más.
"Porque en cada figura, hay que poner sentimiento."
Agregó sonriendo, sin hablar de más.
Un cincuentón cruzó la mirada con aquel artista y se dieron cuenta, se conocían, ambos de palabras precabidas...
Uno preguntó el nombre y la ciudad,
el otro respondió con un apodo
y habló sin nombrarla, de una facultad.
Pero aclaró que él ahí; no iba a estudiar.
Surgieron risas de complicidad.
"Yo también en una época,
la visitaba sin ir a estudiar.
Te lo presento, este es mi hijo,
puede pensar en libertad."
Eso dijo el cincuentón, con la sonrisa del que arriesgó para ganar.
-Bueno amigo mío, si nos volvemos a encontrar
ya sea en una feria, terraza o lugar vacío,
espero que no sea por las mismas razones,
de treinta años atrás.-
Un saludo distante y respetuoso los volvió a alejar.
Llenos de admiración el uno por el otro
con la frente bien en alto
y una gran cuota de dignidad.
Aquel adolescente miraba, pequeñas obras de arte que un viejo hombre calaba en el metal.
Diminutas caras de grande hombres, Desde Bob Marley, hasta el Che Guevara y Marx.
"Sólo personajes con los que estoy de acuerdo"
Dijo el barbudo de anteojos sin hablar de más.
"Porque en cada figura, hay que poner sentimiento."
Agregó sonriendo, sin hablar de más.
Un cincuentón cruzó la mirada con aquel artista y se dieron cuenta, se conocían, ambos de palabras precabidas...
Uno preguntó el nombre y la ciudad,
el otro respondió con un apodo
y habló sin nombrarla, de una facultad.
Pero aclaró que él ahí; no iba a estudiar.
Surgieron risas de complicidad.
"Yo también en una época,
la visitaba sin ir a estudiar.
Te lo presento, este es mi hijo,
puede pensar en libertad."
Eso dijo el cincuentón, con la sonrisa del que arriesgó para ganar.
-Bueno amigo mío, si nos volvemos a encontrar
ya sea en una feria, terraza o lugar vacío,
espero que no sea por las mismas razones,
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1 Opinaciones:
Punto de partida de la vida es, en Dre Beats
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cheap dr dre beats este momento es largo, pero al final de la vida.
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